Y soñé despertar

Y SOÑÉ DESPERTAR

Había amanecido y yo no lo sabía

Clareaba el día y no me había dado cuenta.

Aún dormía y durmiendo soñé que la vida era un círculo.

Soñaba, y soñando pensé que despertar era urgente; que debía mudar el área o continuaría dando vueltas y más vueltas sobre mi propio eje, hasta consumirme en las frías llamas de mi negrura.

Entonces soñé que despertaba y que despertando creía poder sentir.

Y pude sentir, y sintiendo entendí que la queja era inútil; entendí y entendiendo decidí que solo cabía intentar transformar la órbita para cambiar el giro.

Entonces decidí, y decidiendo comprendí que era yo quien marcaba la pauta; que podía abrir o cerrar el ángulo y elegir la figura que quería dibujar con mi aliento, y me vi rompiendo el círculo para crear una espiral.

Pero hacia fuera la espiral no tenía fin y el conflicto de las líneas expandidas estaba lleno de flecos enredados y madejas anudadas; hacía fuera las líneas eran inabarcables y no había forma de encontrar los cabos sueltos.

Entonces soñé que dormía y que durmiendo soñaba despertar, y que despertando sentía que la vida era un laberinto en forma de espiral cuya salida se dibuja siempre hacia dentro.

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