Hoy es el cumpleaños de mi pequeña. Felicidades María.

Hoy es el cumpleaños de mi pequeña. Felicidades María.

Hoy 1 de marzo es un día especial, cumples 15 años.

Sé que me regañarás. Siempre has tenido esa dualidad, por un lado queriendo vivir entre bambalinas, subida siempre a un escenario, y por otro escondiéndote de las cámaras y rehuyendo los focos. Como cuando naciste, casi un 29 de febrero, a las 11.30 de la noche, cuando ya concluía el día, como queriendo pasar de puntillas.

¡Uff!, sé que no es fácil. Recuerdo mi adolescencia y sé que apenas puedes reconocer aún a la mujer que te habita.

Pero déjame que yo te ayude, porque he acompañado cada minuto de tu vida y de tus descubrimientos y he atesorado incluso aquellos que supongo que tú ya has olvidado.

Ayer leía un artículo sobre la calificación que hace Nietzsche acerca de las etapas evolutivas del individuo dentro de la sociedad. Él hacía tres calificaciones: camello, león y niño. Calificando de camello al individuo gregario, que se deja arrastrar por los dictados de la sociedad; de león al que se da cuenta de su esclavitud social y se revela contra ello, volviéndose inconformista para buscar su propia verdad, y de niño a aquél que habiendo descubierto su propia verdad, ya verdaderamente libre de condicionamientos sociales, no necesita ser ni pro ni antisocial.

Yo tengo que decir que me salté el primer paso y parí directamente a una leona. De aspecto frágil y menuda, pero de corazón ardiente. Mujer de carácter y valiente. No por temeraria, pues las situaciones nuevas a las que debías enfrentarte casi siempre te dieron miedo, pero cada vez optaste por dar un paso adelante y superar tus temores. Lo sé porque en más de una ocasión me tocó ser el frontón en el que necesitabas gritar tus terrores disfrazados de enfado.

¿Cuantas veces habrás llorado amargamente el dolor que te producía la guantada de mano abierta que terminabas recibiendo, por no poder quedarte al margen cuando creías observar una injustifica hacia algún otro chico?

Ahora circula una campaña que se titula “SE BUSCAN VALIENTES” y que intenta concienciar a los chicos para que no vuelvan la cara ante el acoso escolar. Yo sé que nunca necesitaste de campaña alguna para entender eso, que esa consciencia la llevas implícita en tu ADN. Y me siento orgullosa, a pesar de que los quebraderos de cabeza que a veces me provoca me hayan llevado a decirte en alguna ocasión “ya está otra vez aquí el adalid de la justicia”.

Recuerdo una conversación con Rosita, cuando estabas en educación infantil, con apenas cuatro añitos. Me dijo, María es una niña muy especial, tiene carácter y nadie diría que es la más buena de la clase, pero cuando hay alguna niña a la que los demás dan de lado, ella es siempre la primera en acercarse a darle la manita y preguntarle si quiere jugar con ella.

Te encanta el teatro, eres capaz de conseguir imposibles y saltar como un resorte, para salir de tu área de confor, cuando de bambalinas se trata.

Lo cierto es que siempre fuiste muy actriz, incluso en aquella época en la que quisiste ser vulcanóloga y me hiciste prometer que te acompañaría a través de medio mundo, cual Sancho Panza a su Don Quijote, para estudiar volcanes, ¿lo recuerdas?

Recuerdo que cuando eras pequeña y montabas un numerito, yo te decía “señorita Escarlata, señorita Escarlata” y tú, con tu vocecita aguda y muy enfadada te me enfrentabas y me respondías “que yo no soy señorita Escarlata”.

Pelín arisquilla, sí. ¿Recuerdas como nos reíamos cuando me diste un abrazo y le dije a tu hermano “¡mira Rafael, Sheldon me está abrazando!”? Aunque tal vez solo se trata de una manera de proteger tu vulnerabilidad, porque tú eres básicamente y sobre todo un ser absolutamente emocional. Dentro de ti, para bien o para mal, en la batalla entre la cabeza y el corazón, siempre vencerá el corazón. Y sé que, pase lo que pase, defenderás lo que creas y sientas con uñas y dientes, como la leona que eres.

Temperamental, adjetivo este que por obvio casi resulta innecesario. Recuerdo nuestro primer viaje en autocaravana cuando, caminando hacia Bárcenas Mayor, tu abuelo te iba dando flores. Tú le decías gracias abuelo, hasta que a la quinta o sexta flor te cansaste, te paraste en seco, lo miraste muy seria y le dijiste “abuelo, son muy bonitas, pero no me des más flores”.

Te gustaba que viajásemos con nuestra auto, recuerdo como te enfadaste cuando decidimos venderla, y sobre todo te gustaba cuando un día no podíamos salir a pasear o visitar nada porque llovía a mares, y nos quedábamos jugando a juegos de mesa, dibujando o contando chistes y “acérdotas”.

Sí corazón, esa has sido siempre tú. Mujer valiente, de conciencia despierta, corazón grande, alma de poeta y espíritu indomable. La mujer que llevas dentro será una gran mujer, no me cabe la menor duda.

Cuando la niña vuelva a aparecer para domar al león, brillarás como una estrella, quizás aquella que marca tu destino. Porque pequeña, yo solo puedo decirte, ¡adelante! “EL LÍMITE ESTÁ EN LAS ESTRELLAS”.

Me siento orgullosa de ti y muy afortunada de poder compartir tu camino de descubrimiento.

Te quiero princesa.

Si te gusta compártelo:Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Etiquetado en: , ,

2 pensamientos en “Hoy es el cumpleaños de mi pequeña. Felicidades María.